Asignación eficiente de los recursos II

Asignación eficiente de los recursos II

LOS EFECTOS EXTERNOS


Uno de los fallos del mercado que justifica la intervención publica, en aras de conseguir una asignación optima de los recursos, es la existencia de efectos externos. Es este un fallo del mercado que se concibe como parcial mas que total, por cuanto el mercado, si bien produce una cantidad determinada de los bienes generadores de efectos externos, dicha cantidad es ineficiente (excesiva en unos casos e inferior a la optima en otros). El Sector Publico debe, pues, intervenir para intentar mejorar la asignación de recursos realizada por el mercado.

  • Factores externos: concepto

El concepto de externalidad o efecto externo implica la existencia de interacciones entre las funciones de bienestar de distintos sujetos, de tal forma que la producción o el consumo de un bien X por parte de un sujeto entrañara un incremento o disminución de la productividad o utilidad de cualquier otro sujeto, sin que este efecto se produzca a través del sistema de precios del mercado. Por externalidades o efectos externos ha de entenderse, en otras palabras, los efectos originados por la producción o el consumo de un bien sobre el bienestar de otros agentes distintos de sus productores o consumidores originales, sin que esta interdependencia tenga reflejo en los precios. Denominadas tecnológicas, estas externilidades han de diferenciarse de aquellas otras que sí se reflejan en los precios y que recibe el nombre de externalidades pecuniarias.

Un requisito importante para que existan estos efectos externos es, como se ha señalado en su definición, que estos no se produzcan como consecuencia del pago de un precio. Podrían citarse, no obstante, numerosas situaciones en las que la actuación de un sujeto afecta a otros via precios. Todos estos casos se caracterizan por que no existe externalidad y no es necesaria la intervención del Sector Publico, ya que la asignación de recursos que realiza el mercado es eficiente. La celebración de un concierto en un campo de futbol, por ejemplo, beneficiara a los individuos que asistan al espectáculo o a las personas que tenan puestos en las inmediaciones del estadio, siempre que la entrada no sea gratuita. El problema de la externalidad se presenta, sin embargo, cuando los vecinos se ven afectados negativamente por la acumulación de basura en los aledaños del recinto deportivo o por la molestia que les puede originar el tener que oir una música que no les agrada en absoluto.

  • Tipologia

Suele ser común dinstinguir entre los efectos externos de consumo y de producción. EN los primeros, el consumo de un bien por un sujeto eleva o disminuye la utilidad de otros sujetos, pudiéndose hablar asi de efectos externos positivos o negativos de consumo.

Los ejemplos mas socorridos de ecnomia externa los contituyen los casos de la educación y la salud publica. El gasto en educación eleva indudablemente la utilidad de quien lo realiza, es decir, el servicio de educación es divisible y vendible, rinde utilidades separadamente a quien lo demanda, excluyendo de su directo disfrute a las personas que no realizan el desembolso del precio correspondiente. Sin embargo, las utilidades generadas por el gasto en el servicio educativo no afluyen en su totalidad al consumidor que realiza su demanda. Muchas de estas utilidades se dispersan en el ambiente social captándose bien por otros consumidores, bien por productores, bien por ambos, que se beneficianrán gratuitamente del gasto del consumidor en educación. Estas utilidades y beneficios no aprobiables, disfrutados por quie no pago el gasto educativo, no mueven la demanda privada de educación, que responderá exclusivamente a las utilidades personales y apropiables. Consiguientemente, si la provision de servicios educativos se encomienda a la empresa privada existirá un deficir productivo, pues las empresas privadas de educación no realizaran mas prestación de servicios que la que demandan los consumidores por los beneficios directos que les reporta. Los beneficios y utilidades indirectos (sobre otros sujetos), al no ser apropiables mediante la institución del precio, no impulsaran a la empresa privada a una mayor prestación de servicios educativos. Este déficit de producción constituye una deficiencia evidente del sistema de economía de mercado.

Situación similar se alcanza en los gastos que promueve la salud publica. Las utilidades y beneficios que genera el gasto no afluyen solo a quien lo realiza. Vuelven a dispersarse en el ambiente de la sociedad, captándose gratuitamente por consumidores y productores. Pensemos, por ejemplo, en un individuo que decida vacunarse. Este hecho, además de beneficiar a esa persona, afectara positivamente a otros sujetos, al reducirse el riesgo de contagio y el absentismo laboral por enfermedad.

Claro es que no todas las interdependecias que suscitan los gastos de los consumidores tienen este signo positivo. EL consumo de un bien puede producrar desutilidad a otros consumidores distintos de quien realiza el gasto y elevar los costes de producción de las empresas privadas. Los ejemplos tienden a fijarse aquí en viertos consumo: bebidas, tabacos, estupefacientes. El abandono del consumo de estos bienes a la libre iniciativa de los individuos generaría un volumen de consumo excesivo, ya que aquellos, a la hora de decidir cuanto quieren consumir de esos bienes, no tienen en cuenta las desutilidades y costes reales que a la sociedad ocasiona su consumo. La deficienciadel sistema de economía de mercado residiría, en este caso, en el consumo excesivo. La tarea del Sector Publico seria la de intervenir para ajustar adecuadamente la demanda de estos bienes, reduciendo su consumo.

Paralelamente, fruto de la interdependencia entre las funciones d eproduccion de las empresas y entre estas y las preferencias de los consumidores, existen también efectos externos de producción. En términos diferentes,  producción de un bien puede afectar a los costes de otras empresas reduciéndolos (aumentadolos) y a la utilidad de los consumidores aumentándola (reduciéndola). En el primer supuesto (reduccion de coste, aumento de la utilidad), el efecto se calificara como economia externa; en el segundo (elevacion de coste, reduccion de utilidad), en cambio, se hablra de la existencia de una deseconomia externa.

En ambos supuestos, por lo demás, al igual que en el caso de los efectos externos de consumo, los precios del mercado no recogen exclusivamente las utilidades y los costes que ocasiona a la sociedad una producción determinada. Si la empresa privada no recoge como costes de producción (en la obtención de un bien) todos los que le genera (directa o indirectamente) a la sociedad, la cuantia fabricada de ese producto superara a la deseada de acuerdo con las preferencias sociales. En ambos casos, los precios no miden utilidades y costes adecuadamente, transmitiendo una información defectuosa que se acusara en una producción inadecuada.

El ejemplo de eocnomia externa mas corriente es el de las invenciones e innovaciones tecnológicas. Todas las utilidades que se derivan de este proceso no serian obtenidas por la empresa que realizo el invento, si el Sector Publico no amparase esta especial producción mediante un aregulacion minuciosa. Otros supuestos los constituyen los casos de las empresas que se beneficien de los mercados de factores productivos creados por otras empresas o que aprovechen, sin desembolso alguno, la acción de otras empresas sobre elementos comunes de coste (por ejemplo, el bombeo de agua en minas contiguas).

Los ejemplos aludidos de producciones que originan deseconomias externa son los de la contaminación del aire o el agua ocasionada por algunas actividades productivas, que tienen un coste importante para los consumidores y para otros productores pero que, sin embargo, no se recogen en los costes de la empresas que provoca tales perturbaciones.

  • Instrumentos para la actuación publica

Las formas mediante las cuales las autoridades puiblicas pueden corregir o internalizar los efectos externos son diversas, de modo que la elección del instrumento publico adecuado a tales efectos dependerá, lógicamente, de la situación concreta de que se trate.

ActivoEntradaSTOP /PROFITResultado
5/12/18
VENTA: 11.242
S:11.330
TP: 11.032
+210
15/11/18
VENTA: 9050
S: 9286
TP: 8664
+386
22/10/18
VENTA: 8828
S: 8890
TP: 8635
-62
24/10/18
VENTA: 7132
S: 7214 TP: 6951
+181
22/10/18
VENTA: 2758
S: 2783 TP: 2719
+39
22/10/18
VENTA: 25302
S: 25643
TP: 25046
+256
22/10/18
VENTA: 3209
S: 3294
TP: 3097
EN MERCADO
22/10/18
VENTA: 5.14
S: 5.26
TP: 5
+140
22/10/18
VENTA: 8905
S: 9031
TP: 8778
+82
17/10/18
VENTA: 9.064
S: 9.181
TP: 8839
+225
3/9/18
VENTA: 9400
S: 9500
TP: 9201
+199
10/9/18
VENTA: 9.271
S: 9300
TP: 9121
-29
10/9/18
COMPRA: 22.478

S: EN ENTRADA
TP: 23.019
+541
10/9/18
COMPRA: 7.411

S:7.384
TP: 7.480
+69
10/9/18
VENTA: 12.008
S:12.043
TP: 11.906
+102
10/9/18
COMPRA: 1.16180

S: 1.16060 TP: 1.16500
+32

Cuatro son los principales instrumentos de que dispone el Sector Publico para intervenir en la economía, con el fin de modificar la asignación de recursos realizada por el mercado e intentar aproximarla lo mas posibles al nivel optimo.

  1. La regulación directa del mercado, por la via de los precios o de las cantidades. Entre otras actuaciones, la autoridad publica puede prohibir, respepcto a un determinado producto generados de efectos externos negativos, la producción de una cantidad superior a un nivel concreto preestablecido. Paralelamente puede exigir el consumo de una cierta cantidad de cualquier otro bien cuyo consumo produzca efectos externos positivos. Ademas, los agentes económicos que incumpliesen las pautas de producción o consumo dispuestas por las autoridades podrían ser penalizados con duras sanciones.
  2. Un sistema de impuestos o transferencias, con cuyo concurso se gravaria (penalizaría) a quienes contaminasen o se subvencionaría (premiaría) a quienes no contaminasen. Con el primero de estos instrumentos se trataría de fijar un impuesto por unidad producida de cuantia igual al daño marginal, de manera que el precio del bien variase, desplazándose verticalmente la curba de coste marginal privado hasta la de coste marginal social, y produciéndose finalmente un descenso del nivel de producción. En la practica, no obstante, la aplicación de los mismos plantea algunas dificultades, por cuanto la determinación de su cuantia exacta exigiría conocer el valor del daño marginal causado por la producción de cada unidad del bien X, lo que en la mayoría de los casos es una labor sumamente complicada.
  3. Un sistema de derechos de contaminación, en el que la limitación de su oferta prefijaria la contaminación máxima global autorizada en el sector productivo concernido, que seria aquella que condujese al nivel optimo de producción. Estos títulos, que serian transferibles entre empresas y plantas de una empresas, serian asignados o distribuidos mediante subasta o creando un mercado ad hoc, y acreditarían la contaminación máxima autorizada para sus propietarios. De esta manera, y a diferencia de los que ocurre con los impuestos (respecto a los que se desconoce como reacionaran los productores ante ellos), se garantizaría un nivel máximo de contaminación.
  4. Ciertos autores, como R Coase, 1960, sostienen, no obstante, que el problema de las externalidades es, en gran medida, una consecuencia de la falta de delimitación de los derechos de propiedad. Tal es lo que ocurriría, en un rio con producción pesquera u en una de cuyas orillas se asentase una empresa contaminadora de sus aguas. En ausencia de tal empresa, la producción de pesca por cada dosis o combinación adicional de factores productivos excedería a la dedicha empresa contaminadora, para todas las combinaciones de factores adicionales en sendas actividades productivas; sin embargo, en presencia de la empresa, las hipótesis plausibles respecto a la producción pesquera apuntan a una producción marginal realtiva sensiblemente inferior desde la segunda hasta la ultima dosis, supuesto este en el que incluso la producción serianula.

En síntesis, si los derechos de propiedad estuviesen correctamente definidos, el problema se reduciría a un proceso de negociación en el que las partes afectadas podrían llegar a un acuerdo que reflejaría una asignación optima de recursos, sin necesidad de intervención publica. La externalidad podría asi concebirse como una consecuencia de la falta de definición de los derechos de propiedad.