Criterios de clasificación de las operaciones públicas

Criterios de clasificación de las operaciones públicas

La sistematización de las operaciones de la actividad financiera puede realizarse con arreglo a un doble criterio: desde un punto de vista económico y de acuerdo con el  denominado prinicpio de contraprestación. Ambos criterios son compatibles y se utilizan conjuntamente en la práctica.

  • Criterio económico

Desde una óptica económica, las actuaciones públicas pueden agruparse en dos modalidades distintas: operaciones financieras y operaciones no financieras.

Operaciones financieras: todo ingreso o gasto que altere la posición deudora o acreedora del Sector Publico respecto a los demás agentes de la economía, incluido el resto del mundo. Es decir, se consideran como operaciones financieras las que reflejan variaciones tanto en los activos como en los pasivos financieros del Sector Publico. Conforme a este criterio, y en contra de los que pudiera pensarse, los intereses de la deuda publica, coste financiero por excelencia del Sector Publico, no seria una operaciones financiera.

Operaciones no financieras. Si la acuacion económico publica on produce cambio alguno en la posición acreedora o deudora deel Sector Publico. Se conceptúan como tales operaciones no financieras aquellas que pueden encuadrarse en alguna de estas dos categorías:

  • Operaciones corrientes o por cuenta de renta, que se conciben como operaciones que alteran el nivel o la distribución de renta de la sociedad.
  • Operaciones por cuenta de capital, que, como su propio nombre indica, son aquellas que alteran el nivel o la distribución del stock de capital de la sociedad.

Con relación a esta primera clasificación, notese, en todo caso, que pueden existir operaciones que combinen características de operaciones no financieras y operaciones financieras. Como ejemplo baste citar la compra de un edificio. En principio esta habría de calificarse como operaciones por cuenta de capital, en la medida en que el stcok de capital del Sector Publico varia; sin embargo, si tal compra se realizará a plazos, aumentando asi la posición deudora del Sector Publico, consistiría, por definición, en una operación financiera.

  • Crterio basado en el prinicpio de contraprestación

En contraste con el anterior, este otro criterio se aplica exclusivamente a las operaciones no financieras. Desde una perspectiva jurídica, las operaciones publicas se dividen en dos grandes grupos:

Unillaterales, esto es, operaciones que implican un flujo de gastos o ingresos sin contraprestación alguna.

Bilaterales. Por el contrario, consisten en flujos a los que corresponde algún tipo de contraprestación, flujos de servicios y de los fondos que se le contraponen. En este grupo se incluyen pues, todas las compras de bienes y servicios realizadas por las Administraciones Publicas, al darse en ellas la corriente real a la que se contrapone la corriente financiera en pago de esas compras.

Al mismo tiempo, en su acepción económica, las operaciones unilaterales son conocidas con el nombre de transferencias, mientras que las bilaterales pueden ser operaciones reales y no reales. En referencia a los agentes privados, las transferencias puedes clasificarse, a un tiempo, en positivas, que se materializan en transferencias del Sector publico a las familias (subsidios), o bien a las empresas (subvenciones), y en negativas, que son transfere3ncias del sector privado al Sector Publico.

Por añadidura, las operaciones reales son siempre bilaterales, y en ellas la contraprestafcion es un bien o factor productivo. De otro modo, cuando la contraprestación no es un bien o factor productivo, la operaciones es bilateral pero no real.

Estos crterios son complementarios.