Delimitación de costes y beneficios

Delimitación de costes y beneficios

DELIMITACION DE COSTES Y BENEFICIOS

Los costes y beneficios esenciales para el análisis coste-beneficio se agrupan habitualmente en cinco combinaciones distintas que en algunos casos se solapan entre si: coste y beneficios primarios y secundarios, costes y beneficios directos e indirectos, costes y beneficios tangibles e intangibles, costes y beneficios finales e intermedios y costes y beneficios internos y externos. Veamos detenidamente esta variedad de costes y beneficios del ACB.

Costes y beneficios primarios y secundarios
Desde esta perspectiva, los costes primarios de un proyecto habrán de identificarse con los efectos planeados o previstos inicialmente por el Sector Publico, en tanto que como costes secundarios habrán de conceptuarse los costes adicionales o derivados de los primeros.

Considérese un proyecto de construcción de un tramo de autovía entre dos localidades, en sustitución de una antigua carretera. Un primer efecto de la secuencia pretendido con el proyecto, y por ende beneficio primario de su realización, será, con seguridad, la reducción del tiempo y coste del transporte entre ambas jurisdicciones. El mayor tráfico Inter jurisdiccional de viajeros inducido por la construcción del nuevo tramo de autovía traerá consigo, no obstante, la prestación a cargo de la iniciativa privada de todo tipo de servicios: bares, restaurantes, estaciones de servicio… Estos servicios habrán de concebirse como fruto o consecuencia del efecto primario del proyecto y, por tanto, como efectos secundarios del mismo.

Costes y beneficios directos e indirectos
A diferencia de la clasificación anterior, cuyo elemento de referencia es la secuencia de efectos económicos del proyecto, en el grupo de costes y beneficios directos e indirectos el criterio diferenciador alude a los sujetos o grupos económicos implicados en el mismo: los individuos o grupos de personas a los que se trata de beneficiar con el proyecto o sobre los que se pretende hacer recaer sus costes.

La creación, por ejemplo, de una nueva empresa en un área económicamente deprimida con el fin de generar empleo surtida un beneficio directo en la forma de la reducción del paro, pero, al mismo, tiempo, este efecto prioritario inducirá una disminución de la delincuencia y, con ello, un aumento del bienestar en la jurisdicción. Este efecto inducido de la inversión podrá considerarse como un beneficio indirecto de la misma.

Costes y beneficios tangibles e intangibles
La diferencia entre costes tangibles e intangibles estriba en la posibilidad de que sean o no directamente cuantificables.

El aumento de la producción agraria perseguido por un programa agrícola planeado con tal propósito es un beneficio tangible en tanto en cuanto puede ser cuantificado en miles o millones de euros; sin embargo, el perjuicio que la construcción de una autovía puede ocasionar al paisaje o belleza natural de una zona o área específica es un coste intangible en la medida en que difícilmente podrá valorarse en unidades monetarias.

Costes y beneficios finales e intermedios
Según el destino de lo que se produce.

Los ciudadanos pueden estar directamente interesados en el conocimiento del estado climatológico del tiempo, y desde esta perspectiva los servicios de meteorología del Estado habrían de considerarse como servicios finales y su valoración hacerse sobre la base dela utilidad general que reportasen. Sin embargo, el conocimiento del tiempo es un factor de suma importancia para la actividad productiva corriente de determinadas empresas, entre ellas las compañías de navegación, de modo que para estas empresas los partes meteorológicos constituyen un input que integran en sus actividades productivas y que, como tal, les confiese un carácter de servicio intermedio cuya valoración habría de hacerse de acuerdo con su productividad.

Costes y beneficios internos y externos. Efectos externos tecnológicos y pecunarios
Los costes internos de un proyecto público son similares a los que en el ejercicio de su actividad ha de valorar o contabilizar cualquier empresa privada, esto es, los flujos financieros relevantes desde la óptima empresarial. No obstante, a la hora de hacer balance de los beneficios y costes de sus programas de gasto, el Sector Publico ha de computar asimismo sus costes sociales que, por lo general, adoptan la forma de externalidades negativas.

Considérese a modo de ejemplo, la ya referida construcción de un tramo de autovía entre dos jurisdicciones en sustitución de una antigua carreta. Junto a los constes internos de construcción y de funcionamiento, el nuevo tramo presentaría múltiples costes y beneficios sociales en forma de efectos externos. Entre los primeros figuraran sin duda los aumentos de ruido y de contaminación y los efectos negativos sobre el paisaje. Y en cuanto a los beneficios, podrían destacarse la reducción de los costes de transporte y ahorro de tiempo para todos los usuarios de la autovía, así como la reducción de las tasas de accidente y de los costes asociado a estos.

Un análisis coste-beneficio que se pretenda correcto tendrá, pues, que contemplar estas múltiples clasificaciones de costes y beneficios de los proyectos de gasto público.