Fallos del mercado e intervención pública

Fallos del mercado e intervención pública

FALLOS DEL MERCADO


  • Tipologia de los fallos del mercado y de los isntrumentos de intervención publica

Hasta ahora se ha llegado a la conclusión de que, bajo ciertas condiciones, el sistema de precios lleva siempre a una asignación eficiente de los recursos. Sin embargo, también se ha señalado que, para que esto ocurra, es menester que se satisfagan una serie de requisitos sumamente estrictos, lo que generalmente no sucede en la realidad. En estos casos se dice que el mercado falla, siendo precisamente estos fallos del mercado los que justifican la intervención del Sector Publico en la economía, desde la perspectiva de la asignación optima de recursos.

Los motivos por los que el mercado falla son multiples, aunque los principales caben en la siguiente relacio:

  • Existencia de efectos externos
  • Existencia de bienes públicos puros
  • Recursos de propiedad comun
  • Competencia imperfecta
  • Monopolios naturales
  • Información imperfecta y costosa
  • Inexistencia de mercados e información asimetrica
  • Movilidad de los factores productivos
  • Necesidades preferentes y bienes de merito

Razones diversas y concretas por las que falla el mercado que explican, a su vez, que también sean variadas las actuaciones especificas que puede llevar a cabo el Sector Publico en este ámbito. Las formas de intervención publica en el funcionamiento de la económica de mercado pueden agruparse en cuatro categorías:

  1. Legislación y regulación. Una de las funciones básicas del Estado es, ciertamente, delimitar y proteger los derechos de propiedad con una estructura legal básica. Con la legislación, el Estado pretende ofrecer un marco apropiado para las transacciones económicas. Garantizar los intercambio competitivos en el mercado exige el establecimiento de normas sobre condiciones de concurrencia, practicas monopolísticas, contratos, quiebras, etc.

En paralelo, el Sector Publico puede desempeñar un destacado papel con la regulación de determinadas transacciones eocnomicas mediante la fijación de cantidades producidas o consumidas, precios máximos o minimos y garantías de calidad, contribuyendo con ello al funcionamiento eficiente de los mercados, especialmente en presencia de información imperfecta. Las regulaciones sobre cantidades afectan con frecuencia, en no pocos casos, a la demanda individual. Normas de esta naturaleza son, entre otras, las que componen la afiliación obligatoria a la Seguridad Social, la escolarización primaria obligatoria o el seguro obligatorio de automóviles. En contraste, las regulación de la calidad hacen referencia fundamentalmente a las condiciones de la oferta ed bienes y servicios, y entre ellas se encuentran las normas sobre publicidad engañosa, emisiones de sustancias contaminantes, vertidos de los residuos tóxicos u oferta de ciertos servicios (financieros, transportes, telecomunicaciones…)

  • Financiación. El Sector Publico puede interferir directamente en el funcionamiento del mercado mediante la financiación de sus propias actividades con los ingresos impositivos, asi como financiando, subvencionando o formentando mediante incentivos discales determinados gastos o producciones privados. Los impuestos y las subvenciones afectan a la actividad económica, al alterar las restricciones prespuestarias de los agentes económicos privados (consumidores y empresas).
  • Producción publica. La producción de vienes y servicios por el Sector Publico puede realizarse de dos formas: mediante producción publica, esto es, asignando capital y empleo públicos a la producción de bienes y servicios, e indirectamente, mediante producción privada pero con financiación y regulación publicas. Ambos tipos de intervención publica constituyen lo que se denomina inversión publica, instrumento que, al igual que la regulación y la financiación, implica interferencias directas en el mecanismo del mercado.
  • Transferencias de renta. Las transferencias monetarias hacia el sector privado, tales como, por ejemplo, los programas de garantía de una renta minima y las prestaciones de no pocos de los programas de la Seguridad Social, son el principal instrumento de las políticas publicas redistributivas y suelen originar efectos indirectos sobre la asignación de recursos en el mercado. Aunque, idealmente, las transferencias monetarias solo afectarían a la asignación de los recursos al alterar la renta disponible de los individuos, en la practica no son plenamente neutrales respecto a los precio, porque constituyen subsidios al salario o se proponen promover el consumo de ciertos bienes (educación, vivienda, sanidad, entre otros).

Conviene insistir, en ultimo termino, en que, a la hora de abogar, en cada caso concreto, por la intervención del Sector Publico en la economía, tal actuación, al tiempo que corregir o atenuar el correspondiente fallo del mercado, podrá surtir efectos adicionales, mas o menos deseables, sobre el resto de la economía, que lógicamente también habran de tenerse presentes al juzgarse esa actuación publica. Ademas, tampoco debe pensarse que la intervención del Sector Publico es la panacea de todos los problemas que aquejan al mercado pues, al igual que este falla en ocasiones, el Sector Publico, en sus actuaciones, puede incurrir igualmente en fallos.

COMPETENCIA IMPERFECTA


Una de las hipótesis de partida de los mercados en los que rige la competencia perfecta es que tanto los productores como los consumidores son precio-aceptantes, de manera que ninguno de ellos tiene poder suficiente para modificar individualmente el nivel de precios de los bienes. En el mundo real, sin embargo, en ocasiones existen empresas en el mercado que gozan de una situación monopolística, que les permite fijar unilateralmente los precios de los bienes y servicios que procen. En estos mercados monopolísticos, a diferencia de lo que ocurre en un mercado competitivo (donde el precio de un bien es igual a su coste marginal), el punto de equilibrio se situara allí donde los costes e ingresos marginales de la sociedad dominante se igualen, lo que también significa que el nivel de producción en ellos será inferior al deseable y, por ende, que no se alcanzara una asignación eficiente de los recursos. En tales mercados, dicho de otra manera, la cantidad ofrecida de ese bien o servicio será inferior a la que se considere oprtima, por lo que la intervención del Sector Publico, en aras del logro de un incremento del nivel de producción del bien hasta su nivel eficiente, estaría justificada.

Al margen de la aprobación de normal (por ejemplo, leyes antimonopolio) destinadas a evitar las practicas restrictivas de la competencia, las formas de intervención publica que permitirían corregir la ineficiencia originada por el monopolio son, básicamente, tres:

  • La regulación. Ante todo, cuando la producción a cargo de un solo productos privado resultase conveniente, el Sector Publico podría conceder al monopolista una licencia de explotación exclusiva, y, a cambio de ello, obligarle a incrementar la producción de X mas alla del nivel monopolístico. Esta política equivaldría a una regulación de precios que fijase el precio máximo en los costes marginales. En ortas circunstancias, podrían adoptarse otras dos medidas: subastar la licencia de explotación entre empresas competitivas o, de forma alternativa, suprimir la necesidad de obtención de licencia, desregulando el mercado.
  • Producción publica. En condiciones de igualdad con el sector privado en lo referente a capacidad técnica y gestión empresarial, el Sector Publico podría optar asimismo por nacionalizar la producción de X para llevarla al nivel eficiente.
  • Financiación. El Sector Publico, podría, en ultimo termino, subvencionar la producción del monopolista por una doble via opcional. Primeramente, concediéndole una subvencion en la cuantia necesaria para que, en contrapartida, llevase su producción al nivel eficiente y la vendiese al precio unitario optimo. Y, en segundo lugar, el monopolista también podría alcanzar la producción optima si se le concediese una subvencion por unidad de producto igual a la diferencia entre ingresos marginales y costes marginales ajustada a ese volumen de producción eficiente, aunque en este caso el coste para el Sector Publico excedería el de la primera opción. Ademas, no debe olvidarse que la financiación de estas subvenciones obligaría al Sector Publico a aumentar los impuestos sobre los agentes eocnomicos privados, lo que podría ocasionar costes de eficiencia adicionales.

MONOPOLIOS NATURALES


Us caso particular de monopolio es el constituido por los denominados monopolios naturales. Estos monopolios naturales suelen constituirse en aquellas industrias que, por contar con costes fijos muy elevados y costes marginales relativamente reducidos, presentan costes medios decrecientes para cualquier nivel de producción (rendimientos crecientes de escala). Claros ejemplos de monopolios naturales pueden ser los de la producción de energía eléctrica, los servicios de telecomunicaciones y las lineas ferroviarias. En estas industrias, la presencia de rendimientos crecientes a escala, como consecuencia de los ya comentados costes fijos elevados y costes marginales de producción relativamente bajos, hace que resulte mas barato o eficiente que la producción y atención a la demanda la realice una sola empresa, toda vez que si fuesen carias se multiplicarían los costes fijos (tendidos eléctrico y lineas telefónicas o ferroviarias). La existencia en tales industrias de elevados costes fijos, a menudo irrecuperables (los activos fijos perferian todo o gran parte de valor si se les diese un uso distinto), constituye además, por si sola, una barrera tecnológica a la entrada en ellas de posibles empresas competidoras. Por lo demás, es evidente que, en ausencia de restricciones, la empresa que explote el monopolio detentara al cabo un grado de poder de mercado tal que, en la búsqueda del máximo beneficio, le llevara a producir bajas cantidades de output y, por ende, a fijar precio por encima del coste marginal de producción. Se llegara asi, en definitiva, a una situación de ineficiente, análoga a la descrita con anterioridad.

Las medidas que puede optar el Sector Publico para tratar de cumplir el objetivo de acercar el nivel de producción del bien al optimo son, en principio, las mismas que en el caso del monopolio originado por razones no tecnológicas, aunque con ciertas peculiaridades, las cuales son:

  • La producción publica mas financiación. El Sector Publico asumiría la producción de X, llevándola hasta el nivel eficiente y vendiéndola al coste marginal de producción y financiaría las perdidas correspondientes mediante ingresos impositivos. Notese, una vez mas, en cualquier caso, que esta financiación impositiva podría introducir distorsiones en otros sectores productivos y oponerse a la equidad, al beneficiar a los consumidores del bien X a coste de todos los contribuyentes.
  • La regulación mas financiación. La gestión del monopolio natural se dejaría a la iniciativa privada, concediéndose a la empresa productora una subvencion equivalente a las perdidas obtenidas por producir la cantidad eficiente del bien X y venderla al coste marginal. Como alternativa, podría dejarse también a la iniciativa privada la gestión del monopolio, pero introduciéndose paralelamente un impuesto sobre los beneficios de la empresa monopolística, de tal manera que los ingresos recaudados por el Sector Publico en tal concepto revirtiesesn directamente a la sociedad.
  • La regulación de precio. Junto a las anteriores, existen otroas políticas de precio que permitirían al monopolista producir el nivel eficiente sin incurrir en perdidas. Por una parte, podría obligarse a los demandantes de X a pagar una doble cuota por su consumo: una cuota fija por el acceso al consumo, con la que se cubrirían los costes fijos, y adicionalmente, un precio por unidad consumidad igual al coste marginal de producción. Alternativamente, podría autorizarse la discriminación de precios de venta de acuerdo con las cantidades demandadas, vendiéndose las unidades marginales al coste marginal.

Otra posible medida destinada a corregir el fallo de mercado originado por la existencia de barreras tecnológicas a la entrada, podrían consistir en la incentivación mediante la concesión de ayudas fiscales o subvenciones, de la introducción de nuevas empresas en el mercado para elevar la competencia. Esta medida, sin embargo, se antoja sumamente costosa, habida cuenta de los elevados costes fijos en los que deberán incurrir las nuevas empresas.

Sea como fuere, al decantarse por uno u otra medida el Sector Publico deberá tener en cuenta, como ya se ha señalado, no solo los efectos directos, sino también los efectos indirectos que podrían derivarse de su aplicación y que podrían reducir de forma sustancial su eficacia final.

MOVILIDAD DE LOS FACTORES PRODUCTIVOS

ActivoEntradaSTOP /PROFITResultado
5/12/18
VENTA: 11.242
S:11.330
TP: 11.032
+210
15/11/18
VENTA: 9050
S: 9286
TP: 8664
+386
22/10/18
VENTA: 8828
S: 8890
TP: 8635
-62
24/10/18
VENTA: 7132
S: 7214 TP: 6951
+181
22/10/18
VENTA: 2758
S: 2783 TP: 2719
+39
22/10/18
VENTA: 25302
S: 25643
TP: 25046
+256
22/10/18
VENTA: 3209
S: 3294
TP: 3097
EN MERCADO
22/10/18
VENTA: 5.14
S: 5.26
TP: 5
+140
22/10/18
VENTA: 8905
S: 9031
TP: 8778
+82
17/10/18
VENTA: 9.064
S: 9.181
TP: 8839
+225
3/9/18
VENTA: 9400
S: 9500
TP: 9201
+199
10/9/18
VENTA: 9.271
S: 9300
TP: 9121
-29
10/9/18
COMPRA: 22.478

S: EN ENTRADA
TP: 23.019
+541
10/9/18
COMPRA: 7.411

S:7.384
TP: 7.480
+69
10/9/18
VENTA: 12.008
S:12.043
TP: 11.906
+102
10/9/18
COMPRA: 1.16180

S: 1.16060 TP: 1.16500
+32

Otro de los requisitos que deben cumplirse para que la asignación de recursos sea eficiente es la existencia de una perfecta movilidad de los factores productivos, fundamentalmente el capital y el trabajo. Sin embargo, aunque es posible aceptar que el capital es un factor con un alto grado de movilidad, difícilmente puede decirse lo mismo respecto al trabajo. Los motivos que explican este fallo del mercado son diversos: el desconocimiento sobre las posibilidades de empleo en otras zonas del país e incluso en otros Estados, la falta de conexión entre la oferta y la demanda de trabajo, las dificultades para acceder a nuevos puestos de trabajo cuando el ciudadano se queeda en el paro por falta de capacitación, los costes económicas y personales que conllevan el cambio de residencia…

No obstante, el Sector Publico puede contribuir a la mejora de la asignación de recursos realizada por el mercado creando organismo que, entre otras actividades, informen sobre las posibilidades de trabajo en otras zonas geográficas, canalicen las demandas de trabajadores realizadas por las empresas y ofrezcan formación a aquellas personas que se han quedado sin empleo. Otra posibilidad al alcance del Estado es la de conceder incentivos fiscales a aquellos trabajadores que cambien su lugar de residencia por motivos laborales, para compensarles, al menos en parte, por los costes que pueda acarrearles.