Las funciones de las bolsas de valores

Las funciones de las bolsas de valores

Funciones de las bolsas de valores


Los activos financieros se crean a través de los mercados primarios o de emisión: cuando una empresa necesita capital, puede obtenerlo ampliando su capital social o apelando al mercado de obligaciones. Serán los bancos o cajas de ahorro los que llevarán a efecto el grueso de la colocación porque su red de oficinas la facilitara.

Si lo de que se trata es de realizar un activo financiero ya existente (acciones u obligaciones), serán los mercados secundarios los encargados de facilitar la liquidez, mercados cuyo eje fundamental son las bolsas de valores.

Aunque en las bolsas se negocian múltiples activos financieros, este artículo se centra en el capital riesgo, es decir, las acciones.

Las acciones son partes alícuotas del capital social de una empresa y su retribución -dividendo- dependerá del resultado global de la misma.

Las bolsas valoran las acciones porque canalizan las ofertas y demandas, pero no valoran todas las acciones existentes: tan solo las que cotizan en bolsa.

El desarrollo institucional determina, en parte, la presencia de las empresas en las bolsas de valores: las norteamericanas suelen cotizar en bolsa porque utilizan menos el crédito bancario y porque los bancos no pueden, por ley, participar en su capital (ley Glass-Stegall); las europeas no participan tanto en las bolsas porque utilizan mas el crédito bancario.

Las bolsas de valores desempeñan tres funciones básicas: otorgar liquidez, valorar e informar.

Las bolsas valoran las acciones y son, por tanto, termómetros de la vida empresarial. La cotización bursátil determinara también el valor patrimonial de una empresa y sus posibilidades de ampliar capital: la capitalización bursátil es una guía fundamental del valor de una empresa.

Preveer la cotización de una acción o el sentido de las fluctuaciones bursátiles es tarea muy difícil, porque sobre las bolsas confluyen múltiples expectativas que actúan sobre un determinado título, sobre un conjunto de valores o sobre la totalidad de los activos.

 

Factores que inciden sobre la cotización bursátil


El valor de una acción

Hay tres formas de valorar una acción:

  • El valor teórico. Se deduce del balance de la empresa: es igual al patrimonio neto dividido por el número de acciones. No es fácil que la cotización bursátil refleje, aproximadamente, el valor teórico porque el mercado otorga, con el tiempo, diferentes valores al patrimonio neto y porque la mayor o menor liquidez de los títulos incidirá sobre la cotización.
  • Valor actualizado de los dividendos esperados y de las plusvalías posibles. El propietario de una acción no espera, por lo general, participar en las decisiones de la empresa; espera recibir unos dividendos y en su día vender el titulo por un precio superior al de adquisición. En consecuencia, valorara la acción por el flujo actualizado de dividendos; por tanto, valorara la acción en función de una seria de apreciaciones subjetivas que diferirán de unos a otros agentes.
  • PER. Relación entre precio y beneficio. Se calcula dividiendo su cotización en un momento dado por el beneficio, después de impuestos, obtenido por ese título en los doce últimos meses. Es una medida de los rendimientos ya obtenidos que, por lo general, se compara con la de los esperados uy que determina la tendencia bursátil del activo: si el PER esperado es bajo, en términos comparativos, la acción se apreciara; si es alto, la cotización se mantendrá o disminuirá.

Obsérvese que, en la valoración de un título, ya intervienen toda una seria de expectativas que pueden o no materializarse y que, además, no son calculadas de igual forma por los posibles oferentes y demandantes del mismo. Ese conjunto de expectativas distintas hará, por tanto, fluctuar la cotización. Sin embargo, los mercados bursátiles no son mercados de un título, sino de muchísimos títulos y, en consecuencia, las expectativas abarcaran, con gran frecuencia, la tendencia esperada de un conjunto de acciones. Entramos en el campo de la selección de carteras.

ActivoEntradaSTOP /PROFITResultado
5/12/18
VENTA: 11.242
S:11.330
TP: 11.032
+210
15/11/18
VENTA: 9050
S: 9286
TP: 8664
+386
22/10/18
VENTA: 8828
S: 8890
TP: 8635
-62
24/10/18
VENTA: 7132
S: 7214 TP: 6951
+181
22/10/18
VENTA: 2758
S: 2783 TP: 2719
+39
22/10/18
VENTA: 25302
S: 25643
TP: 25046
+256
22/10/18
VENTA: 3209
S: 3294
TP: 3097
EN MERCADO
22/10/18
VENTA: 5.14
S: 5.26
TP: 5
+140
22/10/18
VENTA: 8905
S: 9031
TP: 8778
+82
17/10/18
VENTA: 9.064
S: 9.181
TP: 8839
+225
3/9/18
VENTA: 9400
S: 9500
TP: 9201
+199
10/9/18
VENTA: 9.271
S: 9300
TP: 9121
-29
10/9/18
COMPRA: 22.478

S: EN ENTRADA
TP: 23.019
+541
10/9/18
COMPRA: 7.411

S:7.384
TP: 7.480
+69
10/9/18
VENTA: 12.008
S:12.043
TP: 11.906
+102
10/9/18
COMPRA: 1.16180

S: 1.16060 TP: 1.16500
+32

La selección de carteras. Principales teorías.


Los inversores en capital riesgo no suelen concentrar su inversión en un título o en pocos títulos porque deben buscar la mejor combinación posible entre riesgo y beneficio. Los beneficios esperados deberán ser iguales a los de los activos libres de riesgo, como por ejemplo determinados títulos de duda publica, más una prima que compense el riesgo en que se incurre. El riesgo de un activo puede medirse, a su vez, por la varianza o desviación típica de su rendimiento: por la dispersión respecto de su rendimiento medio.

Pero además del riesgo que presenta un determinado activo, existe un riesgo de mercado, puesto que hay problemas generales que afectan a todos los mercados de valores: un choque externo, derivado de una variación considerable del precio del petróleo, o un acontecimiento político de amplias repercusiones, incidirán sobre la tendencia de los mercados.

Basadas en los trabajos de Markowitz, las teorías de selección de carteras partes de una proposición simple: la diversificación de activos permite eliminar el riesgo propio de cada activo -los riesgos se pueden compensar entre si-, pero no el riesgo del mercado o riesgo sistemático. Los inversores deben, por tanto, eliminar el riesgo no sistemático o diversificable.

Se denomina “beta” a la sensibilidad o variabilidad de un valor o conjunto de valores a la variación del mercado correspondiente. Si la cotización de una acción varia un 2% por cada 1% de variación del rendimiento del mercado en su conjunto, de su índice, la beta de la acción será 2, e igual sucede con una cartera. El riesgo es mayor en valores o carteras de beta alta que de beta baja.

  • Modelo de Valoración de Activos. En mercados en competencia perfecta, la prima de riesgo de una acción o de una cartera guarda relación directa con su beta. De ahí que la beta permita valorar las acciones a partir del rendimiento esperado.
  • Modelo de Arbitraje. Considera que la cotización de una acción puede depender de una seria de factores que pueden, a su vez, incluir de manera distinta sobre diferentes títulos: las acciones de una empresa agroalimentaria pueden depreciarse a consecuencia de una elevación del precio del petróleo, y consiguientemente, de la energía: pero lo normal es que las acciones de una gran empresa petrolífera se aprecien ante esa contingencia.

Si los factores que inciden sobre la cotización de las acciones se identifican correctamente, y si la cartera es suficientemente amplia, deberá ser posible contar con una cartera diversificada que no presente variabilidad alguna respecto de las variaciones de los factores, lo cual permite, de nuevo, valorar las acciones puesto que solo habrá que compensar el riesgo del mercado.

Los determinantes globales.


Al hablar de riesgo del mercado, las bolsas de valores recogen los efectos de una serie de acontecimientos que producen:

  • Impactos globales. Inflación, tipos de interés, contagio.
  • Condicionan las tendencias. De índole muy variada, “Efecto Tamaño”, “Efecto Enero”.

Con inflación creciente, las bolsas del país correspondiente se mueven, por lo general, a la baja; el ritmo de inflación no solo refleja una pérdida de competitividad general de la economía, sino que anuncia un cambio de la política monetaria, y el aumento de los tipos de interés es, precisamente, la variable que produce un mayor impacto sobre los precios de las acciones.

La variación de los tipos de interés afecta a la cotización de las acciones con carácter general y por una doble vía:

  • Al elevarse los tipos de interés, se eleva también la rentabilidad de los activos con menor riesgo -deuda pública o privada- y la apetencia por el capital riesgo decae, o lo que es lo mismo, resultara más difícil que los rendimientos esperados compensen la prima de riesgo.
  • La elevación de los tipos de interés enfriara la economía y reducirá los beneficios de las empresas: el consumo y la inversión se resentirán, los stocks aumentaran, los márgenes de beneficio se estrecharán y las cuentas de resultados caerán. Todo lo cual se traducirá en menores dividendos.

*La secuencia aquí descrita puede no ser aplicable al sector de intermediarios financieros.

La reducción de los tipos de interés desencadenara el proceso contrario. Y hay que recordar que las bolsas reflejan anticipaciones -los acontecimientos que han de venir- y que por tanto, el movimiento de los índices bursátiles se adelantara al cambio del ciclo.

En un mundo financiero globalizado, la capacidad de contagio de las tendencias bursátiles es elevada, por la diversificación internacional de carteras, por la mayor integración horaria de las bolsas, porque los mercados bursátiles suelen presentar eficiencia débil, y por la enorme importancia del mercado de derivados.

En 1991, la inversión transfronteriza suponía 2,5 billones de dólares, la mitad de los cuales correspondía a capital riesgo. Hoy en día, el monto de estas inversiones sobrepasa el PIB de la mayoría de los países; a finales de 2009, el montante de inversiones transfronterizas de los bancos de los mayores centros financieros superaba los 30 billones de dólares.

En términos generales, se dice que un mercado de valores es eficiente cuando todos los inversores cuentan con toda la información necesaria para adoptar decisiones y, por tanto, cuando las cotizaciones de los títulos reflejan ya esa información. La eficiencia puede alcanzar tres niveles: débil, semifuerte y fuerte. En casi todas las bolsas predomina la eficiencia débil o semifuerte -las fluctuaciones no son previsibles- y ello hace que, en momentos de duda, la caída de una bolsa termine por arrastrar a muchas otras dado que, al no estar convencidos de que las cotizaciones reflejen el valor real de las empresas, los inversores prefieren refugiarse en la renta fija o aumentar su liquidez.

Los coberturistas y especuladores enlazan los diferentes mercados financieros y, en principio, redistribuyen riesgos a escala mundial. Ahora bien, la fluctuación de un mercado se transmite a otros por intermedio de las operaciones de derivados, principalmente a través del arbitraje: cuando los gestores de carteras prevén un mercado bajista, pueden asegurar esas carteras vendiendo futuros sobre índices; los futuros se abaratarán, respecto de su valor teórico, lo que desencadenara un arbitraje de índices puesto que muchos inversores adquirirán esos futuros y se desprenderán de las acciones que componen el índice. La pulsación bajista de un mercado se habrá, de esa forma, transmitido a otros.

Correspondiente a “Economía Mundial” de la UNED, del libro “Economía Mundial” de McGraw-Hill.

Historia Económica Mundial
Historia económica y desarrollo económico
La invención de la agricultura y las sociedades de la antiguedad
Expansión y crisis en la Europa moderna
La Edad Media: bases de la expansión europea
El mundo en vísperas de la Revolución Industrial
La Revolución Industrial
La difusión de la indsutrialización
Segunda Revolución Industrial y globalización
PREGUNTAS RESUELTAS. 100 preguntas para el exámen. UNED
TEST CON SOLUCIONES. Temas 1-5

2 comentarios

  1. muy didactico para aprender economia desde cero

  2. La bolsa es la vía de transferencia de capital de pobres a ricos

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