Subsidio por desempleo en España. Características

Subsidio por desempleo en España. Características

EL SUBSIDIO POR DESEMPLEO


  • Consideraciones de eficiencia y de equidad

El objetivo de este programa de gasto es garantizar una renta a aquellas personas que han perdido su empleo y que dejan por ello de percibir un salario. Se trata de un subsidio que ha sido objeto, no obstante, de numerosas críticas en las sociedades desarrolladas, bajo el argumento de que, tanto por su duración como por su cuantía, puede desalentar en ocasiones la oferta de trabajo. Respecto a su cuantía, porque si la tasa de reposición (relación entre el subsidio de desempleo y el salario que cobraba el trabajador cuando estaba ocupado) es elevada, el individuo estará poco incentivado a trata de encontrar un nuevo puesto de trabajo, al suponerle ello un esfuerzo y por tanto una pérdida de utilidad no compensada con la remuneración que se le ofrece en este otro empleo. Obviamente, cuando mayor sea la tasa de reposición de un programa de desempleo, mayor será el salario mínimo que el individuo estará dispuesto a aceptar para trabajar, esto es, mayor será el denominado salario de reserva de los trabajadores.

Y en cuanto a la duración, el razonamiento es que, aunque debería ser la menor posible, debería ser a un tiempo, por razones de eficiencia, lo suficientemente amplia como para permitir al parado rechazar trabajos inadecuados a su cualificación profesional. Además, una corta duración de esta prestación perjudicaría a los parados que, aun teniendo interés por encontrar trabajo uy habiendo hecho todos los esfuerzos necesarios para ello, no lo hubieran conseguido, dejándoles en una situación de necesidad indeseable para la sociedad. Limitar en exceso las prestaciones puede tener, ciertamente, costes de equidad.

Así pues, el diseño de los programas de seguro de desempleo reclama en la practica la búsqueda de una solución de compromiso entre las consideraciones de eficiencia, que abogan por una reducción de los beneficios, y las de equidad, que sugieren lo contrario. Una solución que vendrá condicionada, a la postre, por las preferencias colectivas de la sociedad.

  • El subsidio de desempleo en España

Como en la mayoría de los países de la UE, en España pueden distinguirse dos prestaciones económicas en caso de desempleo: una de naturaleza contributiva, la predominante y que se destina a los parados que han cotizado a la Seguridad Social, y otra, de carácter asistencial, cuyos beneficiarios son los desempleados que han agotado el periodo de este subsidio o que no han podido acceder al mismo. Entre las personas a las que se dirige la prestación asistencial figuran, por ejemplo, las que han contribuido menos de doce meses pero más de tres, las que han ahotado la prestación contributiva y tienen responsabilidades familiares, las que, sin tener estas responsabilidades, han cotizado treinta y seis meses o más, los mayores de 52 años que han completado el periodo de prestación contributiva y, en fin, otros colectivos distintos, como pueden ser los emigrantes que retornan a España y las personas que salen de prisión.

En nuestro país, la participación del empresario en la financiación del subsidio de desempleo es, como en la mayor parte de los países europeos, superior a la del trabajador, pero con la particularidad de que, en nuestro caso, según se ha visto anteriormente, los tipos de cotizaciones empresariales superan con gran amplitud a los de los trabajadores.

Aparte de estas prestaciones, el Fondo de Garantía Salarial gestiona un seguro de los trabajadores (de cuantía más reducida que aquellas) con el que hacer frente a posibles impagos salariales por parte de empresas en situación de insolvencia.

Desde el 1993 los subsidios de desempleo han dejado de estar exentos (y por tanto tributan) en el IRPF, estando obligados igualmente a los beneficiarios de los mismos a pagar las cotizaciones correspondientes a esta prestación.

Al igual que en los países comunitarios, en España la prestación de desempleo constituye el tercer programa de protección social en importancia cuantitativa.

PROGRAMAS DE MANTENIMIENTO DE RENTAS


Estos programas tienen como objetivo garantizar un nivel mínimo de rentas a los individuos que se encuentren en situación de pobreza, o bien por no haber cotizado nunca o por no haberlo hecho durante el tiempo suficiente como para tener derecho a las prestaciones contributivas. De entre las transferencias monetarias realizadas en España para aliviar las situaciones de pobreza, las más destacadas son las prestaciones de naturaleza no contributiva y los ingresos mínimos de integración ofrecidos y gestionados por las Comunidades Autónomas, que no pertenecen al ámbito de la Seguridad Social sino al de la asistencia social.

Para poder acceder a estar ultimas prestaciones, que no todas las Autonomías conceden, se exige normalmente el cumplimiento de una serie de requisitos, referentes, principalmente, a la edad, la residencia en la Comunidad Autónoma por un periodo determinado y los ingresos procedentes de otras fuentes, que, por lo general, deberían ser inexistentes o inferiores a un umbral muy bajo. Con ellas se trata de garantiza un mínimo de renta a las familias que no lo alcancen, en función de su composición, realizándoles una transferencia por la diferencia.

Estas transferencias presentan, no obstante, un triple inconveniente:

ActivoEntradaSTOP /PROFITResultado
5/12/18
VENTA: 11.242
S:11.330
TP: 11.032
+210
15/11/18
VENTA: 9050
S: 9286
TP: 8664
+386
22/10/18
VENTA: 8828
S: 8890
TP: 8635
-62
24/10/18
VENTA: 7132
S: 7214 TP: 6951
+181
22/10/18
VENTA: 2758
S: 2783 TP: 2719
+39
22/10/18
VENTA: 25302
S: 25643
TP: 25046
+256
22/10/18
VENTA: 3209
S: 3294
TP: 3097
EN MERCADO
22/10/18
VENTA: 5.14
S: 5.26
TP: 5
+140
22/10/18
VENTA: 8905
S: 9031
TP: 8778
+82
17/10/18
VENTA: 9.064
S: 9.181
TP: 8839
+225
3/9/18
VENTA: 9400
S: 9500
TP: 9201
+199
10/9/18
VENTA: 9.271
S: 9300
TP: 9121
-29
10/9/18
COMPRA: 22.478

S: EN ENTRADA
TP: 23.019
+541
10/9/18
COMPRA: 7.411

S:7.384
TP: 7.480
+69
10/9/18
VENTA: 12.008
S:12.043
TP: 11.906
+102
10/9/18
COMPRA: 1.16180

S: 1.16060 TP: 1.16500
+32
  • Conocido como trampa de la pobreza, el primer inconveniente deriva del propio mecanismo al que se ajustan estos programas. Al equivaler la transferencia a la familia a la diferencia entre el mínimo garantizado y la renta familiar, si la familia aumenta sus ingresos laborales, la transferencia se reduce en aproximadamente la misma cuantía y, por tanto, su renta disponible no varía. Esto es, a pesar de aumentar su renta ganada, la familia continua en la misma situación de pobreza. Como resultado, la trampa de la pobreza puede desincentivar el esfuerzo y la oferta laboral de los beneficiarios de estas transferencias.
  • En segundo lugar, el mínimo garantizado debe ser muy bajo, concretamente inferior al salario mínimo interprofesional, porque, de otro modo, los beneficiarios preferirían continuar percibiendo dicho mínimo, al generarles los mismos ingresos sin necesidad de trabajar.
  • Por último, los programas de mínimos garantizados, pese a que pueden proporcionar un nivel mínimo de subsistencia, no combaten las causas de la pobreza (falta de formación profesional, delincuencia, problemas de vivienda…).

Un programa alternativo de lucha contra la pobreza que podría evitar el primero de los inconvenientes enunciado es el impuesto negativo sobre la renta.

SUBSIDIO RECIBIDO = NIVEL MINIMO DE RENTA – TIPO IMPOSITIVO · INGRESOS OBTENIDOS POR CADA PERSONA

Es decir, que bajo esta figura impositiva las personas para las que el NIVEL MINIMO DE RENTA > TIPO IMPOSITIVO · INGRESOS OBTENIDOS POR CADA PERSONA recibirían un subsidio del Estado. En caso contrario serían los individuos los que deberían abonar la diferencia.

La principal objeción que se ha puesto a esta alternativa es que su implantación implicaría la aplicación de tipos impositivos sumamente elevados a todos los grupos de renta, lo que sería socialmente indeseable e introduciría desincentivos importantes en la oferta de trabajo de los individuos pertenecientes a los niveles superiores de renta.