Incidencia distributiva del gasto publico

Incidencia distributiva del gasto publico

Métodos de análisis y conceptos básicos de la incidencia

Incidencia de equilibrio parcial Vs. incidencia de equilibrio general

Los hacendistas, históricamente, han tratado de concluir que método utilizar para conocer mejor los efectos presupestarios; si utilizar uno de equilibrio parcial o uno de análisis general.

  • Análisis de equilibrio parcial

Este análisis centra su atención en la unidad económica de consumo, o en la unidad económica de producción, en el mercado del producto, gr avado o subvencionado.

Desde la vista de la imposición, este método trata de conocer si el impuesto se tralsada y quien lo paga finalmente. Se excluyen los efectos que no sean estrictamente impositivos (se excluyen los efectos del gasto publico, los de traslación y los mutuos).

  • Análisis de equilibrio general

Se interesa en la interrelacion entre la unidad económica de producción, la unidad económica de consumo y el Sector Público. Trata de captar tanto los ajustes globales que siguen a la variación del impuesto, como los cambios inducidos por estos ajustes en la distribución de la renta real.


En cuanto a la incidencia del gasto publico, éste guarda una gran analogía con el de la imposición. Si el mercado beneficiado por unas posibles subvenciones constituye un pequeño segmneto de un mercado global y aun mas pequeño del conjunto de la economía, el análisis podrá limitarse al equilibrio parcial.

En cambio, el tratamiento de unos posibles créditos fiscales a la inversiones requerirá un análisis mas amplio, y que estos beneficios fiscales afectaran al grueso de las empresas productivas y tendrás repercusiones en el mercado laboral y en el mercado de bienes e inversión.

Los efectos de los gastos en servicios necesitaran análisis de equilibrio general mas complejos que los de la incidencia impositiva, debido a que las respuestas de los agentes privados son mas complejos.

Incidencia y efectos distributivos del gasto público

Por incidencia del gasto publico se entiende los cambios generados por el gasto publico en la distribución de la renta disponible para uso privado.

  • La incidencia del gasto realizado es progresiva cuando bebneficia mas a las personas de baja renta.
  • La incidencia del gasto realizado es regresiva cuando beneficia las situadas en los niveles mas altos.

Un conocimientos de los efectos distributivos de la actividad financiera es conocer la incidencia del gasto publico y además la de los ingresos impositivos destinados a su financiación, es decir, quienes pagan finalmente los impuestos y a cuanto ascienden los pagos. El beneficio neto de la actuación publico sobre los individuos será la diferencia entre los beneficios derivados del gasto y los impuestos pagados.

Aun asi, el análisis de la incidencia de los gastos públicos habrá de evaluar también los efectos distributivos de las externalidades generadas por los gastos y sus efectos de equilibrio general.

Criterios de cuantificación de la incidencia del gasto público

La cuantificación consiste en determinar, a partir de una distribución inicial (escalones de renta) como asignar las distintas categorías de gasto entre las familias pertenecientes a cada escalon de renta.

El problema principal es la tarea de asignación entre las distintas modalidades de gasto: gastos dividisibles y gastos indivisibles.

  • Gastos divisibles: provision de bienes y servicios individuales de carácter privado, de manera que sus beneficiarios están claramente identificados.
  • Gastos divisibles: bienes públicos que benefician al conjunto de la comunidad, sin un beneficiario concreto.
Gastos divisibles y de transferencias

En un gasto social, como puede ser la educación primaria, es evidente que al conocerse el numero de niños en edad escolar integrados en los diferentes niveles de renta, se puede distribuir fácilmente el gasto entre los niveles. Los servicios médicos u otros servicios sociales, se han venido asignando a los beneficiarios directos de los mismos.

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A falta de medidas para asignar servicios económicos, como los programas agrícolas, es posible suponer que estos se distribuyen en proporción a la renta de los agricultores.

Gastos indivisibles

En éstos, el problema surge al no existir demandas individuales, por lo que es difícil identificar los beneficiarios concretos. Para estos se hace necesaria la búsqueda de hipótesis simplificadoras.

El procedimiento a seguir se inicia con la condición de equilibrio de los bienes públicos, de forma que:

Si el coste de producir una unidad adicional del bien publico en términos de los bienes privados a los que han de renunciarse ha de ser igual a la relación marginal de transformación, entonces el gasto en bienes y servicios públicos habría de distribuirse en función de sus distintas relaciones marginales de sustitución.

Asi que, el conjunto de bienes públicos con relación de los bienes privados, la relación marginal de sustitución es:

Donde:

  • RD: renta disponible
  • C: conjunto de bienes publicos
  • U'(C) y U(RD): utilidades marginales que deriva el sujeto del consumo de bienes públicos y de su renta disponible.

Según la ultima formula, los gastos en bienes y servicios habrían de repartirse en proporción al cociente de las utildades marginales.

Pero si adoptamos la hipótesis marginalista convencional, conforme todos los suejtos disponen de la misma función de utilidad y todos ellos consumen los mismos bienes públicos, se infiere que la utilidad amrginal del consumo de bienes públicos es constante para todos, y por tanto:

Esto es, los gastos en bienes y servicios públicos habrían de distribuirse de forma inversamente proporcional a la utilidad marginal de la renta que se obtenga de cada escalón.

El paso siguiente seria encontrar el modo de medir la utildiad marginal de la renta disponible, (U'(RD)). La pauta es adoptar distintas funciones de utilidad de la renta disponible con las que poder definir otros tantos criterios de reparto.

Funciones mas utilizadas:

  1. El reparto del gasto publico se realizaría según la proporción 1/k, por lo que se asignaría por igual a todos los individuos (se dividirá por el numero de éstos).
  2. El gasto se reparte en proporción a la renta familiar disponible de cada estrato de renta. Este criterio se ha realizado debido a que la ausencia de protección ciudadana originaria perdidas que crecerían con las rentas. Es una elección neutral en lo que puede ser un impuesto proporcional.
  3. El gasto indivisble se distribuiría en proporción a la renta ampliada de cada hogar. Este se ha utilizado en diversos países, entre ellos España.

Además de estos tres criterios, hay uno destacado por los hacendistas; este criterio seria el que parte de la consideración de bienes públicos en general y en obras de infraestructura en particular, como gastos en inputs o bienes intermedios en la producción o el consumo, provistos a las empresas privadas, sin coste alguno a través de la subvencion a la producción. Seria la asignación del gasto en bienes públicos en proporción al gasto privado tanto de consumo como de inversión. Y los gastos en obras de ifraestructura terrestre y su mantenimiento podrían realizarse en proporción al consumo de combustible o de posesión en vehículos, y los gastos de transporte aéreo, marino o fluvial podrían asignarse parcialmente a los usuarios de estos servicios de acuerdo con el consumo.

La distribución de los gastos en bienes públicos en proporción al consumo deviene mas progresiva que la realizada en proporción a la renta, pero menos regresiva que un reparto per capita.

Limitaciones de los criterios convencionales de asignación de gasto

Los criterios de asignación de gastos tradicionales no reflejan los posibles efectos del incentivo de los impuestos y gastos sobre el comportamiento de los agentes económicos privados, ni tampoco consideran los excesos de gravamen o los excedentes del consumidor.

Aunque las transferencias en efectivo, asistencia social y otros subsidios directos son gastos públicos que se pueden asignar fácilmente, este criterio no refleja las respuestas de sus beneficiarios en cuanto al estimulo y el esfuerzo laboral con propósitos de incremento de renta.

Un subsidio a la vivienda de baja renta podría afectar positivamente a los beneficiarios como a los que los financian con los impuestos, ya que aumentaría la demanda de la vivienda y por tanto los empleados de la construcción y del sector se verían favorecidos.

La provisión pública en servicios sanitarios y otros osciales sustituye al gasto privado para tal naturaleza, no hay evidencia que la cuantia del gasto publico equivalga a la reducción del gasto privado.

Los servicios educativos generan importantes externalidades, como los gastos adicionales de los hogares de los estudiantes pueden, pueden llegar a todos los miembros de la sociedad en forma de ciudadanía educada.

Todo progroama de gasto publico puede generar efectos en los beneficiarios y cambios en los precios de los bienes y servicios de consumo que además de ser difíciles de determinar, reducen los beneficios obtenidos por los destinatarios directos.

Fuente: UNED