Incidencia impositiva en equilibrio general

Incidencia impositiva en equilibrio general

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El modelo de Harberger

El modelo de Harberger constituye el punto de partida en la aplicación de los modelos de equilibrio general al análisis de la incidencia impositiva.

El modelo de Harberger parte de los siguientes supuestos:

  • Se articula en torno a dos sectores productivos: societario (intensivo en capital) y no societario (intensivo en trabajo). Ambos sectores producen en competencia perfecta dos bienes diferentes.
  • Para ello se emplean dos factores productivos: capital y trabajo, cuyas ofertas son fijas o inelásticas en la economía.
  • Existe movilidad perfecta de los factores: la remuneración de los factores (trabajo y capital) es igual en los dos sectores, esto es, las retribuciones marginales netas son iguales en los dos sectores.
  • Las tecnologías de producción utilizadas en los dos sectores presentan rendimientos constantes de escala
  • Todos los consumidores tienen preferencias idénticas; los propietarios del capital y del trabajo cuentan con los mismos patrones de gfasto, lo que significa que el impuesto no afecta a la demanda del mercado (a los usos de la renta de los contribuyentes) ni afecta a la distribución de la renta. La combinación de los dos bienes demandada por los consumidores depende de sus precios relativos.
  • La recaudación del impuesto de sociedades retorna a los individuos en forma de transferencias, lo que implica que la renta disponible en la economía es la misma antes y despues de impuestos. Se trata de un análisis de incidencia diferencial, esto es, análisis sobre los efectos de incidencia de sustituir un impuesto por otro con igual recaudación en términos reales, centrado en el lado de las fuentes de renta.

El modelo de Harberger analiza la incidencia del impuesto de sociedades, examinándose los efectos de aplicar un impuesto selectivo ad valórem sobre el capital utilizado en uno de los dos factores, y NO en el otro.

Al igual que en el análisis de equilibrio parcial, en el análisis de equilibrio general se pretende determinar los efectos de este impuesto sobre los precios y cantidades de equilibrio, pero ahora, en vez de limitarse exclusivamente a los cambios en el mercado de la actividad gravada, el análisis se extiende a los efectos impositivos sobre los cuatro mercados que integran la economía de Harberger:

  1. Mercado de trabajo.
  2. Mercado de capital.
  3. Mercado de output del sector societario (mercado de manufacturas).
  4. Mercado de output del sector no societario (mercado de productos agrícolas).

Funcionamiento del modelo de Harberger

  • Como se supone libertad absoluta de movimientos de capital y del trabajo entre sectores (en busca de la mayor retribución financiera posible), en ausencia de impuesto, la cantidad total de capital se distribuirá entre la producción societaria y no societaria, de tal forma que la inversión e una unidad monetaria adicional en cualquiera de los dos sectores reporte el mismo rendimiento. En ausencia del impuesto, se verificará pues, que rx = ry.
  • El establecimiento del impuesto selectivo sobre las rentas del capital en el sector societario hará que una unidad monetaria invertida en este sector obtenfa inicialmente un rendimiento después de impuesto menor que el capital no societario, y esta diferencia entre los rendimientos de ambos sectores provocará una serie de ajustes en el conjunto de la economía, que pueden resumirse en dos efectos ya conocidos:
    • El efecto sustitución factorial.
    • El efecto output, o efecto producción.

Al gravar el capital, el modelo analiza dos posibles situaciones:

  1. Impuesto sobre el capital en el sector societario intensivo en capital (manufacturas).
  2. Impuesto sobre el capital en el sector no societario intensivo en trabajo (agricultura).

Conclusión del modelo de Harberger

En conclusión, en el modelo de Harberger la carga de un impuesto selectivo sobre el capital podría recaer o bien sobre los propietario del capital (en la forma de un menor rendimiento), o bien sobre el trabajo (por la vía de unas menores rentas salariales), o bien sobre ambos factores productivos, según cuales sean:

  • Los valores de elasticidad de sustitución entre capital y trabajo.
  • La elasticidad de sustitución en la demanda entre bienes societarios y bienes no societarios.
  • Las intensidades relativas del capital en los dos sectores.

En presencia de una perfecta movilidad intersectorial de los factores productivos, la incidencia de un impuesto selectivo sobre la renta de los factores dependería de cual de los dos efectos contrapuestos (efecto sustitución factorial o el efecto output) fuese el predominante.


Incidencia de equilibrio general de otros impuestos

El modelo de equilibrio de Harberger, además del impuesto sobre la renta de las sociedades, puede utilizarse para analizar la incidencia de los siguientes impuestos ad valórem:

  1. Impuesto general sobre la renta (t = tx = tL).
  2. Impuesto general sobre el capital (tk).
  3. Impuesto general sobre el trabajo (tL).
  4. *Impuesto parcial sobre la renta del capital (tkx).
  5. *Impuesto parcial sobre la renta del capital (tky).
  6. *Impuesto parcial sobre la renta del trabajo (tLx).
  7. *Impuesto parcial sobre la renta del trabajo (tLy).
  8. Dos impuestos sobre bienes de consumo específicos (tx y ty).
  9. Un impuesto general sobre el consumo (tc).

*Impuestos parciales sobre los factores

Veamóslos uno a uno, aplicando los supuestos básicos del modelo de Harberger.

Impuesto general sobre la renta

No se tralsadaría porque los individuos no podrían evitarlo cambiando desde las actividades gravadas a las no gravadas, al someterse a imposición todas las clases de renta al mismo tipo de gravamen. 

El impuesto sería soportado por los individuos en proporción a sus rentas y su incidencia legal y económica coincidirían.

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22/10/18
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Impuestos generales sobre las rentas de los factores

Un impuesto general o uniforme sobre las rentas obtenidas por uno de los factores productivos, el capital o del trabajo, sería soportado plenamente por los propietarios del factor gravado en proporción a sus posesiones, por cuando estos no podrían hacer nada para evitarlo.

A diferencia de un impuesto parcial sobre las rentas del capital, este impuesto general no podría evitarse porque en la economía no quedaría ningún sector libre de impuesto al que los capitalistas o los trabajadores pudieran emigrar.

Impuestos sobre bienes de consumo específicos

La incidencia de los impuestos girados sobre bienes de consumo específicos se manifestaría más bien por el lado de las guentes de renta de las familias que por el de los gastos familiares.

Aplicación de efectos sustitución factorial y output. Partiendo de un modelo con dos bienes, el hecho de gravar uno de ellos, X, induciría a los consumidores a aumentar sus gastos en el bien no gravado, Y, en detrimento del gravado. Esto liberaría capital y trabajo del aproducción del bien X, que se trasvasaría al sector productivo del bien Y. Esto alteraría los precios relativos de los factores, de forma tal que el precio relativo del factor de produccinó utilizado más intensivamente en la producción del bien gravado, X, descendería, soportando aí en parte la carga del impuesto. Si se hubiera gravado el bien Y se hubiera abratado el precio relativo del factor trabajo.

Impuesto general sobre el consumo

Presenta los mismos efectos que un impuesto general sobre la renta. La carga de un impuesto general sobre el consumo o las ventas podría distribuirse en proporción al gasto o a las rentas de las familias indistintamente.

Equivalencia de impuestos

El modelo de equilibrio general de Harberger permite ilustrar también como impuestos aplicados a diferentes bases tienen la misma incidencia.

  • La incidencia de un impuesto sobre las rentas del capital y del trabajo en cualquiera de los dos sectores a un mismo tipo de gravamen sería equivalente a la incidencia de un impuesto, con igual tipo de gravamen, sobre el bien producido por el sector de que se trate.
  • La incidencia de los dos impuestos generales sobre los factores de producción, aplicados por separado pero con el mismo tipo de gravamen, sería equivalente a la de un impuesto general sobre la renta de igual tipo (t). La incidencia de este impuesto general sobre el consumo y, por extensión, a la incidencia de los dos impuestos sobre consumo específicos aplicados por separado pero con igual tipo de gravamen.

Relajación de las suposiciones básicas del modelo e implicaciones

Se modifican, se relajan, los siguientes supuestos:

  1. La movilidad perfecta de los factores.
  2. La homogeneidad en las preferencias de los consumidores respecto a los bienes.
  3. La inelasticidad de las ofertas de factores.
Inmovilidad de factores

La carga íntegra del impuesto sería soportada por el factor gravado, ya que dicho factor no podría evitar el gravamen emigrando al sector no gravado. Además, puesto que el rendimiento del factor inmóvil gravado descendería en la cuantía exacta del gravamen, los precios del capital y el trabajo en los sectores no gravados, así como el precio del bien producido en el sector gravado, no se alterarían.

Diferentes preferencias de los consumidores respecto a los bienes

En este caso, los cambios en la distribución de la renta provocados por el impuesto, implicarían alteraciones en las decisiones agregadas de gasto y, por consiguiente, en las rentas y precios relativos. 

  • Respecto a los impuestos generales sobre los factores, unos patrones e gasto de las economías domésticas distintos determinarían tanto efectos por el lado de las fuentes de las rentas (efectos sobre los propietarios de los factores productivos) como efectos por el lado de sus usos (efectos sobre las economías domésticas en calidad de consumidores), al inducir un aumento de los precios relativos de los bienes en cuya producción se emplease el factor gravado.
  • En el caso de un impuesto general sobre las rentas del trabajo, es probable que, si los bienes consumidos por los trabajadores fuesen distintos a los consumidos por los capitalistas, el impuesto acabase generando la siguiente secuencia de efectos:
    1. El descenso de la demanda de los bienes de consumo preferidos o demandados en mayor proporción por los trabajadores.
    2. Una menor asignación de recursos a la producción de estos bienes.
    3. La reducción de la retribución del factor utilizado intensivamente en dicha producción.
Inelasticidad de las ofertas de factores

En este caso, los propietarios del factor gravado podrían evitar parte de la carga impositiva reduciendo su oferta, lo que afectaría a los precios del factor no gravado y de los bienes en general.

  • Cuando la oferta de capital es fija, un impuesto general sobre las rentas de este factor sería integramente soportado por sus propietarios.
  • Si la oferta de capital pudiera contraerse en respuesta al gravamen sobre su rendimiento, sucedería lo siguiente:
    1. La ratio capital-trabajo descendería para el conjunto de la economía.
    2. La productividad del trabajo y las rentas salariales descenderían, perjudicando el factor trabajo.

La magnitud de estos efectos dependerá del grado de sensibilidad de la oferta del factor gravado a los cambios en su precio después del impuesto, así como a la importancia de los conocidos efecto sustitución factorial y efectos output.

  • En caso de elasticidad de ofertas de ambos factores, la incidencia de un impuesto general sobre la renta alterará los salarios, el rendimiento del capital y los precios de los bienes.
  • Si uno de los factores tuviera una oferta elástica y el otro una oferta fija, los propietarios del factor de oferta elástica podrían acabar trasladando parcial o totalmente el impuesto a los propietarios del factor con oferta inelástica.

Exportación impositiva e incidencia espacial

Las cargas de algunos impuestos pueden «exportarse» a los residentes de otras regiones o países, afectando con ello a sus rentas y bienestar.

Esto dependerá de los siguientes factores:

  • La sustituibilidad en la demanda y entre los factores productivos.
  • Las intensidades en el uso de los factores.
  • La movilidad de los factores.
  • El tamaño relativo de las economías.

Supongamos el caso de un impuesto sobre las rentas del capital aplicado en un país cualquiera, bajo la suposición de los siguientes puntos:

  • Perfecta movilidad espacial del factor capital.
  • Completa inmovilidad del factor trabajo.

Apliquemos estos casos a dos supuestos distintos: un país pequeño y un país grande, en el contexto de la economía mundial.

Exportación impositiva en un país pequeño

Al existir perfecta movilidad espacial de capital, la oferta de capital adoptaría una forma horizontal, sería infinita, de manera que los demandantes de capital podrían obtener en ese país tanta cantidad de este factor como necesitasen, al precio de su rendimiento competitivo determinado en los mercados mundiales de capitales.

En respuesta a un impuesto sobre las rentas del capital, probablemente el capital invertido en el país fiscal emigrarían al resto del mundo en busca de la rentabilidad obtenida antes del impuesto, hasta que las unidades de este factor que continuasen ofertándose en dicho país encontrasen un nuevo equilibrio con los agentes que estuvieran dispuestos a demandar esa cantidad a un tipo igual a la rentabilidad después del impuesto.

Al reducirse la ratio capital-trabajo respecto a la situación antes de impuesto, la productividad marginal del trabajo y las retribuciones del trabajo también descenderían relativamente, por lo que los trabajadores acabarían soportando gran parte del impuesto sobre las rentas del capital, o incluso todo.

Existe la posibilidad de que una porción del gravamen recayese sobre los consumidores, al acabar éstos pagando precios más elevados por los bienes adquiridos, a consecuencia del aumento del coste del capital que habrían de afrontar los productores.

Pese a que quienes realizarían el pago impositivo serían los propietarios del capital, el impuesto no lo soportarían estos, sino los trabajadores y, posiblemente, en alguna medida, los consumidores del pequeño país que lo introdujese.

Exportación impositiva en un país grande

En este caso, la curva de oferta de capital NO sería completamente horizontal (la oferta de capital no sería infinita), de modo que la emigración de capital del capital al exterior en respuesta al impuesto generaría posiblemente una doble secuencia de efectos:

  1. En el país que estableciese el gravamen se produciría un aumento de la productividad marginal del capital consecuencia con la reducción de su oferta y, por la misma razón, una disminución de la productivdad marginal del trabajo.
  2. En el resto del mundo, se produciría un aumejnto de la oferta de capital, lo que provocaría el descenso de la productividad marginal del capital y el aumento de la productividad marginal del trabajo.

Un impuesto sobre las rentas del capital aplicado en una economía grande en el contexto mundial beneficiaría al factor trabajo en el resto del mundo y perjudicaría a los factores restantes, en unos proporciones que dependerían de las elasticidades de la demanda de capital en dicho país y en el resto del mundo.

Resumiendo:

  • En un país pequeño, la oferta de capital es elástica, horizontal, por tanto, la carga de un impuesto sobre el capital podría recaer en gran medida sobre los trabajadores.
  • En un país grande, la oferta de capital es menos elástica, más inclinada, por lo que el gravamen sería soportado probablemente por los propietarios del capital en general y por los trabajadores de dicho país.

Fuente: resumen de Teoría de los ingresos públicos, de José Ramón Galeano Gil, UNED